Abandono escolar en España

Introducción

Antes de analizar si en España existe un problema real con las tasas de abandono escolar, tenemos que conocer el concepto de abandono escolar y en qué se diferencia del fracaso escolar.

El abandono escolar consiste en que el alumno se desentiende de sus estudios y deja de asistir al centro escolar antes de cumplir la edad mínima de finalización de los estudios; mientras que, el fracaso escolar consiste en que el alumno no consigue cumplir los objetivos propuestos en el curso escolar en el que se encuentra, pero sí acude regularmente al centro escolar.

Ambos conceptos, tienen una consecuencia común, la no obtención del título de Educación Secundaria Obligatoria, y la vulnerabilidad social que les provoca esta consecuencia.

Cifras y tasas del abandono escolar.

Desde 1970 con la Ley General de Educación, hasta 2020 con el Proyecto de Ley Orgánica de modificación de la LOE, todas las leyes, contemplan la obligatoriedad y el derecho de los menores a una enseñanza y escolarización, con una asistencia regular al centro escolar.  Por tanto, estas leyes han intentado regular y disminuir las tasas de abandono escolar que tenía y tiene España, mejorando así los niveles de alfabetización y escolarización.

Siguiendo los datos que nos aporta Eustat (2019), ha habido una disminución del porcentaje de población que ha abandonado sus estudios desde 1994 hasta 2018. Este abandono empezó en 1994 con un 36.4%, y en el 2018 se sitúa en un 17.9%. La bajada drástica del abandono escolar ha sido entre los años 2008 y 2018, pasando de tasas del 31.7% a tasas del 17.9%. Si nos comparamos con la media Europea, observamos que España duplica la media europea desde que se tienen registros de abandono escolar. Europa tenía tasas del 17% en 2002, y las redujo al 10.6% en 2018.

Causas del abandono escolar.

Según González-Pienda et al. (2000); Hair et al. (2009); Lacasa (2009); López (2008); Martínez Otero (2009); Morris et al. (2007); Nyland et al. (2009); Sedere (2010); las causas del abandono escolar son múltiples y numerosas. Dentro de estas causas, destacan los factores personales, sociales, familiares, educativos, la motivación, el acoso escolar o bullying, o los diferentes trastornos del aprendizaje y del desarrollo.

A partir de las causas anteriores, se ha realizado un perfil de los alumnos con abandono escolar temprano. Según García, M. y otros (2013), establecen que: “rasgos comunes entre quienes abandonan los estudios: son mayoritariamente chicos, cuentan con un bajo capital cultural, el 60% abandonan en el último curso de la E.S.O.”.

Respecto al género, los hombres tienen un 8% más de abandono escolar que las mujeres. Por otro lado, los menores inmigrantes tienen más probabilidad de tener fracaso escolar, en comparación con los alumnos nacidos en España (Bayón-Calvo, 2017).

Por lo tanto, el perfil del alumno con abandono escolar es un chico de 4º de la E.S.O., extranjero y  con bajo nivel cultural.

Consecuencias.

Las consecuencias que el abandono escolar provoca son muy graves; ya que, dejan al menor en una condición de vulnerabilidad social y educativa.

Retomando el concepto de abandono y de fracaso escolar comentados al principio del artículo, nos damos cuenta que, las consecuencias del abandono escolar son peores que las de fracaso escolar. Esto, se debe a que, en el fracaso escolar el menor sí acude al centro escolar y está protegido del exterior; mientras que, en el abandono escolar, el menor no asiste al centro escolar, quedando desprotegido del exterior.

Dado que las consecuencias del abandono escolar son peores que las del fracaso escolar, voy a profundizar más sobre las consecuencias del abandono. El primero de los problemas que provoca el abandono escolar temprano es una separación física y social con sus compañeros de aula. En segundo lugar, este abandono provoca problemas a nivel de individual, dejando unos niveles muy bajos de motivación y de desconfianza hacia sus propias capacidades y posibilidades. Por último, el abandono escolar temprano provoca que la persona tenga un menor acceso al mundo laboral, lo cual, implica una desventaja social y una vulnerabilidad a sufrir malas influencias, enfocadas hacia conductas delictivas, drogadicción o alcoholismo, entre otras.

Intervención actual.

Debido a estas consecuencias que pueden destrozar la vida del menor, existe una intervención tanto para prevenir como para paliar los efectos del abandono escolar temprano.

Dentro de la intervención que se lleva a cabo para prevenir el abandono escolar, se realizan actividades en diferentes ámbitos. El primer ámbito es la administración educativa, que aumentará la oferta educativa. Otro de los ámbitos son los centros educativos, donde se ponen en marcha medidas de refuerzo académico, y se da una adecuada información y asesoramiento familiar. Siguiendo con el ámbito familiar, se fomentará la participación activa en el centro escolar. En el ámbito del profesorado, se intentará fomentar las cualidades del alumnado; y, por ultimo, en el ámbito laboral, se facilitará la conciliación entre la actividad laboral y la formación (Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, 2018).

Por otro lado, si ya tenemos casos de abandono escolar, se aplicará la intervención para paliar sus consecuencias. Para ello, se realizará un seguimiento y una orientación para recuperar al alumnado que ya ha abandonado, y se aumentarán las ofertas educativas para aquellos menores que hayan abandonado la escolarización (Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, 2018).

Si quieres obtener más información sobre el trámite protocolario que se sigue en la Comunidad de Madrid, pueden acceder a este enlace (Protocolo de actuación de absentismo escolar en la Comunidad de Madrid).

Referencias:
  1. Bayón-Calvo, S. (2017). Una radiografía del abandono escolar temprano en España: Algunas claves para la política educativa en los inicios del siglo XXI. Revista Complutense de Educación, 30(1), 35-53.
  2. Eustat (2019). Tasa de abandono escolar prematuro de la población total de 18-24 años. Instituto Vasco de Estadística. Recuperado de: https://www.eustat.eus/elementos/ele0006800/ti_tasa-de-abandono-escolar-prematuro-de-la-poblacion-total-de-18-24-anos/tbl0006878_c.html
  3. García, M. y otros (2013). «Itinerarios de abandono escolar y transiciones tras la enseñanza secundaria obligatoria». Revista de Educación, 361, pp. 65-94.
  4. González-Pienda, J. A.; Núñez, J. C.; González-Pumariega, S.; Álvarez, L.; Roces, C.; García, M.; González, P.; Cabanach, R. G.; y Valle, A. (2000). “Autoconcepto, proceso de atribución causal y metas académicas en niños con y sin dificultades de aprendizaje”. Psicothema, 12 (4), 548-556.
  5. Hair, E. C.; Moore, K. A.; Ling, T. J.; McPhee-Baker, C. y B.; Brett V. (2009). “Youth who are “disconnected” and those who then reconnect: Assessing the influence of family, programs, peers and communities”. Child Trends, 37, 1-8.
  6. Lacasa, J. M. (2009). “Los niveles de fracaso escolar como medida de las desigualdades educativas por comunidades autónomas en España”. Papeles de la Economía Española, 119, 99-124.
  7. López, A. (2008). Jóvenes en una sociedad cambiante: demografía y transiciones a la vida adulta. Madrid: Instituto de la Juventud.
  8. Martínez Otero, V. (2009). “Diversos condicionantes del fracaso escolar en la educación secundaria”. Revista Iberoamericana de educación, 51, 67-85.
  9. Ministerio de Educación, Política Social y Deporte (2008). Plan para la reducción del abandono escolar. FAPAR. Recuperado de: https://www.fapar.org/comunicados_documentos/ABANDONO_ESCOLAR_PREMATURO_Espana_2008.pdf
  10. Morris, M.; Rutt, S.; Kendall, L.; y Mehta, P. (2007). Overview and analysis of available datasets on vulnerable groups and the five ECM outcomes: executive summary. Slough: NFER.
  11. Nyland, C.; Forbes-Mewett, H.; Marginson, S.; Ramia, G.; Sawir, E.; y Smith, S. (2009). “International student-workers in Australia: a new vulnerable workforce”. Journal of Education and Work , 22 (1), 1-14.
  12. Sedere, U. M. (2010). “Towards a stress free education”. Ministry of Education, Sri Lanka.
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2 comentarios en «Abandono escolar en España»

    1. Hola Daniel. Muchas gracias por el consejo.

      La definición que he escogido está limitada por la propia UE e incluso el propio COP de Madrid.
      A continuación te muestro dos breves ejemplos de ambos:
      Tal y como se muestra en las Fichas Temáticas del Semestre Europeo de Abandono Escolar del año 2018 y cito de forma textual «se utilizan indistintamente los términos «personas que abandonan
      prematuramente los estudios» y «personas que abandonan prematuramente la educación y la formación»».
      Por otro lado, el mismo COP de Madrid publicó un escrito llamado «Absentismo escolar en Madrid» con la colaboración del Defensor del Menor cuya definición del abandono escolar es (y cito textualmente): «comportamiento marcado por la repetición de ausencias voluntaria o como la no asistencia regular a los centros de un alumno escolarizado.»

      Ambas ideas planteadas por la propia UE, el COP y el Defensor del Menor, utilizan el mismo sistema de definición del abandono escolar que se utiliza en este artículo.

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