¿Me duele el asma o me duele el alma?

Las ‘enfermedades’, no son tan simples como pensamos, hay que aprender a mirar desde diferentes ángulos para no quedarnos atrapados en el túnel que solo nos lleva a ver aquello que parece evidente, el caso de Jorge es un ejemplo de ello, las enfermedades psicosomáticas.

El año pasado en la clínica donde trabajo vino a consulta Jorge. Había empezado a tener síntomas de asma, algo que ya le había sucedido antes. La molestia era, sobre todo, una opresión en el pecho y cierta dificultad para respirar que le impedía, sobre todo realizar sus ejercicios diarios con normalidad, se ahogaba. Además de algún que otro problema del sueño pero poco más, en principio, eran sus síntomas.

Prehistoria

Cinco años antes, cuando comenzó su ‘asma’ estuvo en tratamiento médico con diferentes antihistamínicos y aerosoles que no terminaban de resolver sus síntomas.

Fue entonces cuando le recomendaron que acudiera a un acupuntor y combinando el tratamiento con agujas y algunos suplementos, después de unos meses, buena parte de los síntomas remitieron.

Cuando unos años más tarde volvió a tener síntomas similares, pero esta vez con más intensidad que la anterior, el médico le recomendó antihistamínicos y aerosoles, pero los síntomas no remitían y apenas mejoraban. Jorge intentó acudir al acupuntor que sentía le había ayudado años antes, pero ya no residía en el país.

Buscando alternativas le dieron nuestra referencia. En la clínica donde trabajo existen tanto profesionales de la psicología como de la medicina que se dedican a la acupuntura, por lo que llamó, concertó una cita y realizamos una evaluación desde un punto de vista de salud integral.

Historia

La metodología que empleamos consiste en la realización de una evaluación completa del estilo de vida del paciente.

Profesionalmente Jorge tiene una vida relativamente cómoda, aunque su trabajo le lleva a viajar gran parte del tiempo por todo el mundo, y eso le genera cierto estrés, también le permite administrarse los tiempos cuando está en Madrid. Así puede compartir tiempo con familia y amigos.

En cuanto a hábitos de alimentación, ejercicio y sueño no se encontraron problemas significativos, Jorge es una persona que se cuida. Realmente el estilo de vida de Jorge es sano. Sin embargo, en la exploración de los aspectos psicológicos sí que aparecieron ciertos conflictos, lo que nos llevó a indagar en sus relaciones personales y familiares e incluso en las relaciones consigo mismo.

Una vez finalizada la entrevista inicial se le ofrecieron opciones: comenzar con su demanda original de acupuntura, o seguir trabajando y explorando los aspectos psicológicos. Eligió lo segundo, puesto que nunca se había ‘parado a pensar’ en ‘esas cosas’, y nos citamos para unos diez días más tarde

El comienzo de la segunda consulta fue así:

Yo: ¿Qué tal? ¿ Cómo va esa molestia u opresión en el pecho?

Jorge: Ya no lo tengo.

Yo: ¿Sí? ¿Qué ha pasado? Cuéntame.

Jorge: En los días siguientes a vernos hablé con mis padres, con mi pareja y con mis hijos. Y después de eso la opresión en el pecho desapareció. Incluso llevo cinco días sin tomar nada de la medicación y me siento muy bien.

Deshaciendo nudos

¿Dónde estaba ese dolor? ¿dónde estaba esa molestia? ¿era el asma o era el alma el origen de su malestar?

La psicosomática es una rama poco conocida de la psicología que contempla situaciones en las que un conflicto psíquico se hace cuerpo en un síntoma somático.  Esta concepción es la primera que apareció en psicosomática. Cuando los médicos, ya no sabían qué hacer desde lo biológico, ‘aceptaban’ que ‘eso puede estar en tu cabeza’.

Pero a lo largo de estas últimas décadas muchos preferimos pensar en ‘lo psicosomático’ como la única forma de pensar la salud. La salud en el más amplio sentido del término, como dice la OMS, un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Y pensamos así no porque pensemos que todos los síntomas físicos tengan un origen psíquico. Sino porque todo proceso de salud / enfermedad involucra tanto al cuerpo como a la mente. Son entidades, diferentes para su estudio, pero no separables para una práctica de la salud.

Incluso en un proceso tan poco ‘causado’ psíquicamente como un atropello con graves secuelas físicas, los aspectos psicológicos para la recuperación pueden acelerar los procesos de sanación y rehabilitación de una forma significativa. Otro ejemplo, poco conocido, es la psicoprofilaxis quirúrgica, que es, nada más y nada menos, que preparar a la persona para la intervención quirúrgica que vivirá. Y de esta forma se consigue un proceso de recuperación mucho más rápido de la operación.

Un poco de teoría

Ya Freud en 1894 en su texto «La neurasteria y la neurosis de angustia» ya señala el asma, o manifestaciones con similares síntomas, como una consecuencia de la angustia. Incluso agrega que «He de advertir que estos ataques no aparecen siempre acompañados de angustia perceptible.»  Y más contemporáneo,  Caparrós señala que «La componente psíquica del asma cobra cada vez mayor importancia. Con más frecuencia, los casos de asma rebelde son considerados por los especialistas como determinados por factores emocionales. Se ha dicho que el asma es una expresión somática de la ansiedad que, en etapas posteriores del desarrollo del Yo, aparece como miedo fóbico a la muerte.»

A modo de fin ¿o de comienzo?

Por supuesto las cosas no son tan fáciles y tan rápida siempre. Por supuesto Jorge tuvo que trabajar otras cosas en terapia, y una larga lista de ‘por supuesto’ más…. pero podemos hacernos muchas preguntas a partir de esto. ¿qué hubiese pasado si Jorge no hubiese buscado respuestas más allá de los antihistamínicos y aerosoles? ¿qué hubiese pasado si hubiese encontrado las mismas respuestas que encontró en su momento? Tanto de la medicina convencional como de la complementaria.

La psicología, a veces, nos permite escuchar más allá de lo evidente. Escuchar a ese cuerpo que desea, a ese cuerpo que sufre y, muchas veces el que sufre y el que desea son las dos caras de una misma moneda. Escuchar al que habla, consciente o inconsciente, cuerpo o mente, deseo o sufrimiento, ¿qué más da? Lo necesario es que cuando alguien hable, pueda alguien escuchar.

Héctor Corradazzi

www.psicologiaparalasalud.es

Alguna bibliografía….

Caparrós, Nicolas. (2008), El Proceso Psicosomático.», Madrid, Ed: Biblioteca Nueva.
VVAA, (2008), Ansiedad, Depresión y Salud, Suma Psicología, Vol. 15, Nº1:43-74
Pi Davanzo, Macarena, (2014), Experiencias Tempranas de Estrés Psicosocial en la Niñez y la Adolescencia y la Asociación con Salud General y Salud Mental, Psiquiatría Universitaria, Vol.10, Nº4: 410-418
VVAA, (2009), Ira, fibromialgia y ansiedad: aproximación terapéutica desde un CSM, Rev. Asociación Española de Neuropsiquiatría, Vol. 29 Nº1
VVAA, (2012), Los síntomas en medicina de familia no son síntomas de enfermedad, sino síntomas de vida, Atención Primaria, Vol. 44:232-236
Materiales del curso Experto en Psicosomática, Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia, 2018.

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HÉCTOR CORRADAZZI

Acerca de HÉCTOR CORRADAZZI

Psicólogo. Formador. Mediador. Experto en Medicina Psicosomática. Amplia experiencia en meditación y trabajo con artistas.

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